“..nada de lo humano me es ajeno” citaba Marx a Terencio, mientras nos
brindaba toda la profundidad de su pensamiento.
Exposición de Aldo Scarpa en la Mesa Redonda “Marx Vive” el viernes 17 de junio en la Sala de Actos de la Facultad de Arquitectura
Marx Vive
El 17 de marzo de 1883 en breves y sencillas palabras Federico Engels realizó previsiones que, una vez más, se cumplirían y afirmaciones de una rigurosidad científica aleccionadoras para nuestra época. Esto es, cuando ante la tumba de Marx despedía a su amigo convencido de que su nombre viviría “a través de los siglos, y con él su obra”. En sus palabras destaca que su muerte era una enorme pérdida para las ciencias históricas y para el proletariado universal. En el primer caso asignaba a Marx el mérito de haber descubierto la ley del desarrollo de las historia humana a saber, que las condiciones de producción de los medios de vida materiales son la base sobre las que se desarrolla la superestructura política, ideológica, espiritual de una época. A lo que habría que agregar el descubrimiento de la plusvalía, la ley que mueve el modo de producción capitalista; y su concepción de la ciencia como fuerza histórica revolucionaria. Sin embargo, esta sería una imagen incompleta de Marx. El objetivo de su vida fue el derrocamiento de la sociedad capitalista y contribuir a la emancipación de la clase obrera. “Marx era, ante todo, un revolucionario”, decía Engels. Por eso creemos que son necesarias jornadas como la que hoy organiza la revista “Que Hacer” y las Fundaciones Vivian Trias y Rodney Arismendi. En primer lugar, porque siempre es importante reflexionar sobre las obras de los grandes pensadores de la humanidad. En segundo lugar, porque aún está en el orden del día la superación del capitalismo y la emancipación de los trabajadores que, como enseña el materialismo histórico, no es obra de la fatalidad o de fuerzas oscuras sino el producto de la lucha consciente de los trabajadores. La historia es construcción del hombre. Marx sintetizaba en su persona al pensador profundo, al científico riguroso y al hombre de acción. Estos dos aspectos inseparables de la actividad humana, teoría y práctica, su mutuo fecundarse conducirá a los objetivos proclamados por Marx. Desde este punto de vista el recordar a Marx a 187 años de su nacimiento no puede limitarse a un puntilloso repaso de sus descubrimientos científicos, sus aportes teóricos, sus enseñanzas políticas. Esto supondría una “infidelidad” a Marx, a su método. Se hace necesario aquilatar la experiencia del movimiento obrero internacional en más de un siglo de luchas, tener presente los aportes de los jefes del proletariado continuadores de los fundadores de la nueva concepción del mundo, los nuevos descubrimientos científicos, las experiencias de construcción del socialismo y el capitalismo en la actualidad.


